Educar para lo que aún no existe: Modelo Educativo Tec 21. Entrevista con Salvador Alva, presidente del Tec, y David Garza, rector del Tec
Gil del Valle (GV): ¿Qué es lo que más les
emociona del Modelo Educativo Tec 21?
David Garza (DG): Yo creo que el hecho de que este es
un modelo muy diferente de lo que normalmente esperaríamos ver en la educación
universitaria, pero hemos identificado que el aspecto que más nos entusiasma en
realidad son 4 elementos: que es un modelo flexible, basado en retos,
con una vivencia universitaria memorable y basado en profesores
inspiradores.
Entonces la combinación de estos 4 pilares es lo que
consideramos que hace muy especial al modelo educativo. Quizá los aspectos que
no son tan tradicionales, que encontremos en una formación universitaria están
asociados a estos temas de un modelo basado en retos en donde estamos
pasando de tener la formación tradicional en cursos a ahora una formación en la
cual más del 60% de la formación no es en cursos tradicionales, sino en esta
experiencia de retos.
Salvador Alva (SA): Y aprender haciendo. Yo lo
pondría en esas dos palabras. cuando tú tienes la oportunidad de experimentar,
vivir y hacer las cosas y ver los resultados en la vida real, cada uno de los
retos que van a tener los estudiantes los tienen que resolver en el mundo real.
Entonces tenemos un socio formador que es al final
una organización de la sociedad o una empresa, que junto con la academia
preparan todo este programa. Entonces la riqueza de nuestros alumnos al salir
es que cuando se gradúen no van a decir: “Estudié esto”, sino: “Sé hacer
esto” y eso hace una diferencia enorme.
GV: Llama la atención el concepto de aprendizaje
para la vida o aprendizaje basado en retos, ¿el Modelo Educativo Tec 21 es una
educación para el mundo cambiante del empleo y las empresas?
DG: Claro, cuando planteamos evolucionar nosotros
sabíamos que cuando los estudiantes se gradúen probablemente van a trabajar en
empresas que no existen, usando tecnologías que aún no se inventan y tratando
de resolver problemas que aún no son identificados como tales.
Nos preguntábamos, decíamos:
“Bueno, pues en una formación universitaria, los estudiantes
toman cursos durante su semestre y al final se gradúan y se enfrentan a
problemas y en esos problemas tienen que darse cuenta de describir el problema
y una vez que lo entienden, preguntarse qué puede utilizar de sus
conocimientos para resolverlo, pero además identificar lo que no sabe y
encontrar la forma de adquirir ese conocimiento para atender ese problema”.
Sabemos que en la resolución de problemas no es sólo aplicar
conceptos técnicos, tiene que ver también con aspectos de cierto tipo de
competencias. Se usa el término “soft skills”, en realidad me gustó más el
concepto que escuché de “power skills”.
Estas habilidades de comunicación, trabajo en equipo,
negociación… etcétera. Y también en ese proceso hay un desarrollo de los aspectos
emocionales de los alumnos. Somos seres sociales y en nuestro entorno de
trabajo socializamos y atendemos y resolvemos problemas en ese mismo entorno.
Todos estos elementos puestos en su conjunto y creemos que
son valores agregados que un modelo basado en retos nos permite
potenciar.
GV: Hay una creencia de que las nuevas tecnologías
van desplazando poco a poco la figura del maestro. ¿Cómo incorporan a los
maestros dentro de este modelo?
DG: Ahora el involucramiento del maestro es mucho más
cercano de lo que era. En este Nuevo Modelo Educativo Tec 21. ¿Por qué?
En el tema de los retos, son típicamente en el contexto de un problema en el
que no sólo vale aplicar conocimientos de una materia, sino de un conjunto de
materias.
Los maestros tienen que trabajar en equipo para definir los
retos. Para asesorar a los alumnos. Es importante también la cercanía en el
proceso de asesoría. Y tenemos también figuras que les llamamos mentores
que van ayudando a los alumnos a lo largo del camino.
En nuestro caso vemos que es modelo que incorpora mucho la
tecnología. El Tec lo ha hecho históricamente: aprendizaje virtual, el
maestro holograma, realidad virtual. Pero no sólo es high tech, sino
sobre todo es high touch. Una educación con alta, alta cercanía.
La tecnología nos está ayudando mucho para, por un lado,
romper barreras de distancia. Aunque dirás: “Bueno, eso ya se daba desde hace
mucho”. Sí, pero ahora se hace a través de una experiencia de mayor cercanía,
de mayor inmersión. No es lo mismo ver a alguien en una televisión, que
tener la sensación de que estamos dialogando, de que me está viendo,
etcétera.
De la misma forma, gracias a la tecnología podemos llevar a
los alumnos a unos entornos que de otra forma sería imposible. El hecho de que
los alumnos puedan navegar dentro del cuerpo humano para entender
distintos elementos.
SA: Hoy el involucramiento de este Modelo Educativo
Tec 21 usando tecnología requiere más horas de profesores, de mentores.
Tiene un mayor costo también, pero también consideramos que el resultado final
va a exponenciar el desarrollo de los estudiantes y que bien vale la
pena atrevernos a esto. A este modelo.
DG: Hay una frase que nos ha gustado mucho, un
proverbio chino que dice: “Dímelo y lo olvido; demuéstramelo y quizá lo
recuerde; involúcrame y lo aprenderé”. Y yo creo que de eso se trata mucho
el aprendizaje basado en retos, de involucrar al alumno para que en realidad
aprenda.
SA: Otro tema también es que por mucho tiempo las
escuelas y las universidades pensábamos que los estudiantes llegaban para que
les diéramos una competencias para el trabajo.
En un mundo de cambios exponenciales, hoy nos dicen: “Dame
competencias para vivir, para la vida, para aprender por mí mismo”. Y a eso
tradicionalmente le llamábamos actividades extracurriculares, son opcionales.
Hoy, en el Modelo Educativo Tec 21, esas actividades son tan importantes como
las formativas académicas.
Fotos: Gil del Valle








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